Significado de los primeros auxilios

Los primeros auxilios son un procedimiento de asistencia médica urgente que se debe proporcionar a cualquier persona que sufra de una enfermedad, lesión o lesión repentina.

Los primeros auxilios pueden ser realizados por cualquier persona con el objetivo de preservar la vida, prevenir la agravación de la condición o permitir la recuperación. Se deben tomar medidas inmediatamente mientras no se disponga de ayuda profesional. En este sentido, la comunicación de la atención especializada es también una medida de primeros auxilios.

Las situaciones que requieren primeros auxilios son numerosas. Cada país tiene su propia legislación y reglamentos sobre capacitación o equipamiento para cada situación, como primeros auxilios en la escuela, en el lugar de trabajo, en reuniones públicas, etc.

Los primeros auxilios no requieren conocimientos avanzados en el área y pueden implicar la improvisación con materiales actualmente disponibles y a menudo son realizados por personas no capacitadas.

Objetivos de primeros auxilios

Los principales objetivos de los primeros auxilios se pueden resumir en tres:

Preservar la vida: la meta final de cualquier atención médica. A través de medidas simples y preliminares, buscamos salvar vidas y minimizar las posibilidades de muerte.

Prevenir la agravación: incluye medidas preventivas para evitar que la afección empeore o que ocurran nuevas causas. Por esta razón, los primeros auxilios también incluyen factores externos como, por ejemplo, mantener al paciente alejado de un incendio.

Permitir la recuperación: Los primeros auxilios también tienen como objetivo comenzar a recuperarse de una enfermedad, lesión o lesión tan pronto como sea posible.

Ejemplos de situaciones que requieren primeros auxilios

Las situaciones que pueden requerir primeros auxilios son numerosas, cada una de las cuales requiere un conjunto específico de cuidados. Entre ellos, los más comunes son:

  • Paro cardiorrespiratorio
  • Sangrado
  • Fracturas
  • Quemaduras
  • Desmayo

Conceptos básicos de primeros auxilios

A pesar del elevado número de hipótesis que requieren primeros auxilios, existen algunas nociones básicas que se pueden aplicar a todas ellas:

Observe la escena: Analice si hay peligros cerca del paciente o de usted mismo. Si los hay, aleje al paciente antes de iniciar los procedimientos de primeros auxilios. Si no hay nada que pueda hacer, simplemente espere la ayuda de un experto.

Analice el nivel de conciencia de la víctima: Cuando esté seguro de que no hay peligros cercanos, verifique que el paciente esté consciente y alerta. Si es así, haga preguntas y evalúe las respuestas para obtener un diagnóstico. Si no es así, pida ayuda lo antes posible.

Revise las vías respiratorias: Verifique que las vías respiratorias del paciente estén despejadas. Acuéstese boca arriba e incline la cabeza ligeramente hacia atrás. Cualquier obstrucción debe ser removida de la boca, incluyendo las dentaduras postizas. Es común que la lengua misma obstruya el paso del aire, y también debe ser movida manualmente.

Tipos de primeros auxilios

Las causas más comunes que requieren el uso de primeros auxilios son:

Primeros auxilios en caso de paro cardiorrespiratorio

El paro cardiorrespiratorio es una de las condiciones más graves que se puede atender con primeros auxilios. Se observa a través de la falta de pulso en algunas arterias grandes y por apnea (ausencia de respiración). En estos casos, el tracto respiratorio debe estar libre de obstrucciones, debe promoverse la ventilación artificial y debe proporcionarse apoyo circulatorio.

Respiración boca a boca

La ventilación artificial consiste en la respiración boca a boca y debe realizarse en la siguiente secuencia:

    1. Acueste al paciente boca arriba
    2. Despeje las vías respiratorias
    3. Incline la cabeza del paciente de modo que el mentón quede a un nivel por encima de la nariz
    4. Cierre las fosas nasales del paciente con los dedos, sellando completamente el paso de aire a través de la nariz
    5. Coloque la boca sobre la boca del paciente de tal manera que selle completamente el paso del aire a través de la boca y sople con fuerza
    6. Presione ligeramente el estómago del paciente para expulsar el aire
    7. Repita el proceso hasta que la ayuda de un experto llegue al sitio

Masaje cardíaco

El apoyo circulatorio consiste en un masaje cardíaco y debe realizarse de la siguiente manera:

    1. Acueste al paciente boca arriba
    2. Colóquese al lado o sobre el paciente de manera que toque su pecho con los brazos extendidos
    3. Descanse una mano sobre la otra y aplique presión en la parte inferior del esternón repetidamente, sin apoyarse en la pared torácica. El peso del propio cuerpo debe utilizarse para aumentar la presión
    4. Durante la aplicación de la presión, el procedimiento debe interrumpirse repentinamente, ya que esto también ayuda a restablecer el flujo sanguíne
    5. Repita el proceso hasta que la ayuda de un experto llegue al sitio

Primeros auxilios en caso de hemorragia

En casos de hemorragia, la primera medida a tomar es aplicar presión, a través de compresas, sobre la herida. El objetivo es comprimir la arteria contra el hueso más cercano, por lo que la presión aplicada debe ser fuerte.

Luego es necesario elevar la región herida a un nivel por encima del corazón para disminuir el flujo de sangre en el área. La elevación no debe realizarse si hay una fractura.

En casos donde el sangrado es muy intenso, se debe usar un torniquete, como se muestra en la imagen de abajo:

El propósito del torniquete es obstruir completamente el paso de la sangre hacia el área. Por lo tanto, la varilla debe girarse hasta que el tejido utilizado esté demasiado apretado. Cada 10 a 15 minutos se debe aflojar brevemente el torniquete.

Primeros auxilios en caso de fracturas

Las fracturas son fracturas óseas que pueden ocasionar la pérdida de la función de las extremidades. Pueden ser tanto internas como externas y generalmente presentan deformidades en el sitio afectado.

En primer lugar, es necesario inmovilizar la extremidad afectada y colocarla de la forma menos dolorosa para el paciente. La inmovilización se debe hacer con férulas y tejidos acolchados, como se muestra en la imagen de abajo:

Es esencial que los listones sean lo suficientemente grandes para pasar a través de las articulaciones inferiores y superiores de la fractura.

Atención: nunca intente colocar el hueso fracturado en su sitio. En caso de fracturas abiertas, nunca toque el hueso.

Primeros auxilios en caso de quemaduras

En caso de quemaduras leves, la zona afectada debe enjuagarse con agua a temperatura ambiente. Para quemaduras más graves, el área quemada debe mantenerse protegida con un paño húmedo o gasa.

En cualquier caso, no se debe utilizar ningún tipo de pomada o producto, ni tampoco burbujas que eventualmente aparezcan reventadas.

Primeros auxilios en caso de desmayo

Los desmayos son causados por una disminución en la sangre y el oxígeno en el cerebro. En estos casos, si el paciente comienza a desmayarse, debe sentarse en una silla e inclinarlo hacia adelante para que su cabeza caiga entre las plumas, por debajo de la línea de la rodilla, como la imagen de abajo y a la izquierda:

En los casos en que el paciente ya está inconsciente, es necesario acostarlo como se muestra arriba y a la derecha, manteniendo la cabeza más baja que el resto del cuerpo. El objetivo es recuperar el flujo sanguíneo en el cerebro.

Es importante observar si el paciente inconsciente muestra signos de vómito. Si es así, el paciente debe estar acostado de lado.

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