IPTU (Impuesto sobre Bienes Inmuebles y Territorio Urbano)

Si usted tiene una propiedad o piensa en adquirir una, sabe que tendrá que pagar impuestos, entre ellos lo que más destaca es la famosa IPTU. Cada comienzo del año es la misma historia: tu tío y tu padre se jactan desde Navidad «de que el año que viene hay una IPTU, un impuesto sobre la renta, una escuela, un coche, un impuesto, un impuesto, un impuesto y un impuesto». Y luego la típica secuencia de impropiedades contra el gobierno, la clase política, la mala gestión de las cuentas públicas, consignas, soluciones simplistas cargadas de autoritarismo, recuerdos de tiempos pasados antes de que fueran rodados sobre rábanos y pavos.

Ante esto no es necesario señalar que la IPTU es un impuesto relacionado con la parte de vivienda de los municipios, pero ¿cuál es su función, por qué se cobra?

Intenta salir un poco de la forma automática de clasificar a cada político como un ladrón y ponte en el papel de un gilipollas o de una injusticia, trata de ver el tema en el sentido más técnico, en el sentido ideal. ¿Cuál es la importancia de este recurso recaudado para las cuentas públicas? ¿Cómo puede, en teoría, beneficiar a los pagadores y a todo un colectivo? Sin embargo, ¿cuáles son los criterios para determinar las cantidades que deben recaudarse de cada propiedad?

Estas son las preguntas que trataremos de explicar sobre la IPTU.

Ver a continuación.

La IPTU, conceptualmente

Como ya saben, se trata de un impuesto que se aplica religiosamente cada año a la población. Y esta regularidad de recaudación se explica por el hecho de que, en el caso de muchos municipios, es la principal fuente de ingresos para soportar los costes de las inversiones en la gestión de obras e infraestructuras.

Sí, es un impuesto que es administrado por los gobiernos municipales, diferente de lo que sucede con el Impuesto sobre la Renta, por ejemplo, que es un impuesto federal, por lo tanto, la responsabilidad de la recaudación y gestión del Gobierno Federal (esto explica la confusión que se hace con tantos impuestos: hay impuestos municipales, estatales y federales).

Pero no sólo para cuidar la parte física de las ciudades, el dinero recaudado con la IPTU sirve. La suma también se utiliza para invertir en servicios considerados esenciales como la salud, la educación y la seguridad.

La lógica de la IPTU

Por supuesto, el primer impulso es quejarse de la recaudación tributaria, principalmente con la percepción, según experiencias sentidas en la piel, de que el dinero pagado no genera retorno por mejoras del lugar que se vive, muchas veces termina siendo desviado a varios fines, muchos de ellos para atender intereses personales de la casta política en el momento. Sin embargo, la idea del impuesto no es mala, el problema es cómo se concibe.

A veces ni siquiera se trata de enfrentarse a problemas de corrupción, sino de caer en manos de gestores incapaces, que no saben cómo hacer el mejor uso de los recursos, lo que genera un sentimiento de rebeldía por tener que pagar por algo que, al final, no da los resultados prometidos.

Pero si todo va muy bien, el dinero recaudado por la IPTU no sufre ningún tipo de desviación, sino que se utiliza para los fines para los que está destinado, y de manera diligente y eficiente, los impuestos terminan siendo de gran valor para la población.

¿De qué sirve no pagar el impuesto y tener que lidiar con calles llenas de baches, inundaciones constantes, edificios vecinos en riesgo de colapso o incendio?

Esos son riesgos enormes.

Separar una cantidad anual para entregar en manos de un gestor encargado de evitar estos trastornos y promover mejoras es beneficioso para todos y evita muchos dolores de cabeza, mucho tiempo para dedicar a tratar temas que no se presentan como los principales retos de la vida diaria, pero que pueden facilitar o complicar su rutina en la lucha por sus intereses directos.

¿Cómo se calcula el impuesto IPTU?

La cantidad a pagar por la IPTU está definida por la legislación municipal. Hay una serie de criterios para establecer el precio final a pagar, que puede variar de una ciudad a otra.

Pero los factores más comunes para establecer los valores de IPTU son:

  • Valor de venta de la propiedad;
  • Superficie del terreno;
  • Área construida (el área ocupada para levantar una casa, apartamento, fábrica, etc.);
  • Ubicación (las zonas con fuerte presencia comercial y movimiento tienden a encarecer el impuesto, ya que requieren mayor cuidado en el mantenimiento y los servicios);
  • Característica de la propiedad (ya sea comercial o residencial).

Pero como se ha explicado anteriormente, puede haber más variantes dependiendo de la legislación de cada municipio, pero generalmente estos son los principales criterios para definir el valor del impuesto IPTU.

Exenciones y cambios de criterios

La concesión de impuestos, tal como lo establece el artículo 150 de la Constitución Federal, debe hacerse por medio de una ley específica, y no puede realizarse de manera no legal, es decir, sin el consentimiento de una ley vigente que especifique las condiciones y requisitos requeridos para la concesión de la exención del impuesto, en el caso de la IPTU.

La legislación, así como los criterios para el cálculo de la IPTU, varían según el municipio, pero en general los casos, las condiciones, los requisitos previstos por la ley para estar exentos del pago de la IPTU (detalle que incluso exentos, las propiedades reciben una notificación anual de la municipalidad reafirmando la condición de exención) son:

  • Cuando la propiedad se transfiere de forma exclusiva y gratuita para su uso por parte de la municipalidad, Estado o Unión;
  • Propiedad que pertenece a una institución deportiva con licencia;
  • Casos de empresas o instituciones sin fines de lucro cuyo propósito es promover la unión, representación y defensa de las clases de empleadores o trabajadores;
  • Bienes cuyo objeto es el ejercicio de actividades culturales siempre que no tengan fines de lucro;
  • Propiedades que pertenecen a viudas y jubilados, siempre y cuando estén registradas en el programa de servicios federales del Gobierno Federal y cuyo único propósito de la propiedad sea el de residencia familiar;
  • Propiedad de la iglesia (siempre y cuando esté unida al edificio o templo donde se celebran los servicios de adoración).

Entre otras condiciones que dependen de la legislación vigente en cada ciudad del país.

Para modificar los criterios de cálculo es necesario adoptar una ley específica en la materia.

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