CNPJ

Muchas personas consideran su nombre como su patrimonio – honestidad, dignidad, fidelidad, etc. Pero sabes que otras personas pueden tener tu mismo nombre, ¿no? Para ello, todos tenemos nuestro CPF, que es único en todo el país. El caso de las empresas, de todo tipo, es exactamente el mismo: cada una recibe su CNPJ, que también es único en todo el territorio nacional.

La abreviatura CPF es simplificación y como se conoció nuestro registro en el Servicio de Rentas Federales, un organismo del Ministerio de Hacienda y que controla la recaudación de todos los impuestos en el país – es el Registro de Personas Físicas.

Con el CNPJ, hay control social

Porque el CNPJ es el registro de empresas con el mismo Servicio de Rentas Federales y significa Registro Nacional de Personas Jurídicas. A todos los efectos, sirve para controlar todas las actividades comerciales de esta empresa y sus sucursales, es decir, si sus socios también tienen otras actividades o incluso otras empresas.

El CNPJ es un número, el equivalente a la persona jurídica de nuestro CPF, que también es único. Ambos números son parte de un esfuerzo de las autoridades federales del país -como existe un equivalente en otros países- para tener algún control sobre todos los que viven en el territorio nacional.

Los impuestos permiten la clasificación social

Todo forma parte de la organización social del país. Como todos ustedes saben, cualquier país necesita servir a todos sus ciudadanos y, para ello, es necesario recaudar impuestos para la generación de infraestructura que permita el desarrollo nacional, como carreteras, puentes, escuelas, hospitales y guarderías, por mencionar sólo algunos ejemplos de estas necesidades.

Y también hay temas de defensa nacional y seguridad interna, todos con sus requisitos de ingresos que deben cumplirse. ¿Y de dónde vienen todos estos recursos? Por supuesto, la recaudación de impuestos, pagados tanto por la Persona Física -Impuesto sobre la Renta (IR) e impuestos insertados en bienes y servicios- como por la Persona Jurídica.

El registro permite el control de la empresa

Es el CNPJ el que permite este control de cobranza, ya que cada vez que una empresa realiza una operación comercial de compra o venta o realiza un servicio, en teoría se estará pagando un impuesto. En el caso de la Persona Física, además del RI, otros impuestos se pagan a través de consumos y bienes adquiridos en mercados, tiendas, farmacias, etc…

Para poder realizar y mantener actualizado este control, es necesario que el CNPJ esté debidamente actualizado con el Servicio de Rentas Federales, desde el momento de la apertura de la empresa. A partir de ese momento, toda la información, empezando por la actividad económica de la empresa, será controlada por el Servicio de Rentas Federales.

Las empresas pueden tener varios formularios

Es evidente que el gran objetivo es recaudar impuestos para cumplir con todas esas demandas sociales de la Nación. Para ello, el IRS también tiene control sobre las actividades de los socios de la empresa, a través de su CPF, como individuos.

Desde su CNPJ, la empresa puede organizarse en diferentes formas jurídicas, siendo las más conocidas la Sociedade Anônima (SA) y la Sociedade Limitada (Ltda). Antes de la constitución de la estructura actual en forma de CNPJ, Brasil controlaba sus empresas a través del Registro General de Contribuyentes (CGC), que ya no existe desde 1999. Para el individuo, existía la Tarjeta de Registro de Contribuyente (CIC).

Para el registro de todos los trabajadores

Es gracias a toda esta organización, con el CPF y el CNPJ, que el organismo estatal puede tener el control de las actividades empresariales en el país. Así, si alguien abre una empresa y la mantiene informalmente, sin el debido registro ante la Agencia Tributaria y la obtención del CNPJ, estará actuando ilegalmente y, por lo tanto, estará sujeto a inspecciones, multas y otras sanciones previstas por la ley.

Además, cuando alguien inicia una actividad económica, casi siempre existe la necesidad de contratar empleados y colaboradores. Estos también deben estar debidamente registrados, especialmente con una cartera firmada. Y si existe este registro sin el CNPJ corporativo, las agencias de inspección también detectarán la operación ilegal de la empresa, lo que puede generar todas esas penalidades.

El CNPJ tiene una función social importante

La existencia de una multa para sancionar a la empresa irregular es la mayor garantía, para la sociedad en general, de que las reglas serán cumplidas por todas las personas – las leyes son las reglas que dan el sistema legal a una empresa. La recaudación de impuestos, después de todo, es la manera que hace que todos contribuyan a este orden social.

Además, hay otros temas que son de suma importancia para el buen funcionamiento social y donde el CNPJ – y también el CPF – entra como el mecanismo que permite el monitoreo de todo este proceso empresarial que hace funcionar al país y a toda la sociedad – por ejemplo, la seguridad interna de la Nación y de los ciudadanos.

Sólo puede trabajar con el CPF

Existen situaciones en las que una persona puede actuar como empresa y ser considerada, por el Servicio de Rentas Federales y a efectos del Impuesto sobre la Renta, como una persona jurídica, incluso sin tener un CNPJ. Son aquellas situaciones en las que la persona tiene una actividad económica en las que actúa en nombre propio.

Es trabajo individual. Es evidente que la persona tendrá que adaptarse a algunas situaciones previstas por la ley y, para ello, necesita un experto en esta materia tributaria, como un contador.

Para todos los que viven en el país

Para tener un CNPJ, además, no hay necesidad exclusiva de que una o más personas constituyan una empresa de carácter comercial, como la compra y venta de productos, o una industria, para la producción de bienes y servicios. El CNPJ también recibe organizaciones como iglesias, partidos políticos, asociaciones, fundaciones y varias otras organizaciones que reúnen a la gente.

En estos casos, la organización puede no tener fines de lucro, pero siempre existe la necesidad de su control también por parte del Servicio de Rentas Federales y otros organismos públicos de la Nación. El control de las ganancias – y su tributación a través de impuestos para que tengan una función social y contribuyan a la Nación – no es por lo tanto el objetivo exclusivo del CNPJ, sino también para que todo lo que actúa en el país sea de conocimiento público y tenga una función social – satisfaga el bienestar de todos los individuos que viven en el país, ya sea que sus miembros hayan nacido o no.

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